Antes de empezar a escribir esto, quiero aclarar
Aclarar que, mis emociones son de por si fuertes
Fuertes como la naturaleza misma, ensimismada
del Dios eterno, y de su voluntad de poder
Podría, quizás, decir muchas cosas
Emplear palabras que en otras vidas no usaría
Causar algo que no tiene causa
Pero no quiero
Y la certeza me cabe de que no debo
Hoy es, simplemente, un día nuevo
Un día terso, donde las lágrimas son amor
El orgullo es eterno, aquel del cual solo puedo vivir yo
y el corazón es más corazón que antes, que el nunca jamás
Hoy, las luces se encienden
Los cánticos se oyen desde latitudes lejanas
"Yo quiero cantar, quiero gritar, quiero romper algo"
Me hace sentir tan bien, tan mal
Y es que todo pasa tan rápido
que la velocidad es algo inservible
Me importa que la vida sea tan simple, tan corta
Tan fuerte, que la utopía y los pelos se caen de vergüenza
Una vergüenza ajena que no conoce de derrotas
Vergüenza que, tarde o temprano, ¡es mía!
Y nunca uso signos de exclamación, me parecen innecesarios
Pero hoy lo son, más que nunca, ¡no quiero!
No quiero pensar que mi destino está en otro lado
Porque mi destino está ahí, en el fondo
En el fondo de mis pensamientos, encerrado
Yo busco, y no encuentro, pero al final...
...me doy cuenta que, la paciencia se tomó el tiempo
llegó a mi casa, puso un adorno, y nunca se fue
Y no saben lo feliz que me siento
Finalmente, he encontrado mi lugar, mi destino
Hoy, aunque mentira parezca, he vuelto a nacer
A la mierda todo, solo quiero decir: Gracias
Gracias, y un hasta luego, que esto no acaba aquí, sigue
Sigue, y jamás acabará
Es el largo camino a la inmortalidad, al sueño
Al corazón... que finalmente, me comprendió
Y, por supuesto, me dio finalmente la razón
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