Ya no quiero perder el tiempo
Ya no quiero vivir en esta lata de conservas
Tampoco quiero pensar que mi número es el tres
ni que el cinco algún día será seis
Voy a hacer un bosquejo
y no necesariamente tengo un lápiz
Me gusta dibujar, pero no quiero caer en el vicio
de dibujarte y perder la mirada en tu rostro
Me ha pasado, ¿a quién no?
Mejor hablemos de ti, y de la vida tan agitada que llevas
como larga cabellera, antes suelta, ahora recogida
¿Por qué no te la sueltas?
Vendría no tan a mal que dijeras
"Tengo frío, y no me hace falta calor"
Todo sería más divertido, ¿no crees?
Caíste de tan buen sabor, de tan buen aroma
Eras mi postre favorito, aunque a decir verdad
nunca he soñado con carbohidratos
y mucho menos con sazón
Por suerte, aún no he dejado la lúcuma
Y nunca he querido dormir por mi cuenta
Me siento tan fracasado, tan cuerdo
¿Dónde estabas cuando se apagó el televisor?
Mi palabra favorita era "juego"
Claro, también me gustaba "jugar", ¿recuerdas?
Aunque solía "omitir" muy a menudo las razones
Pues la verdad, nunca fui amante de los eufemismos
Vaya friolera suma que me ha dejado
El sinsabor de no haber estado contigo
Con abyección, con frialdad, esa es la fórmula
Algún día el suelo se movió
Nueva York ya no era el corazón
y los niños ya no querían más cartón
No, todavía no se mueve, o eso creo
Pero, ¿quién te dijo que las rosas eran rojas?
¿y que las violetas eran azules?
¿Quién te dijo que la tierra era redonda?
¿y que el sol era el centro del universo?
¿Quién te dijo todo eso?
Era otro, probablemente...
...otro yo
Creo que, lastimosamente, nunca estaremos de acuerdo
Lo dejamos para mañana, ¿si?
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