lunes, 28 de mayo de 2012

Biblioteca

Dime en qué momento pasó
Dímelo, que ya no quiero perder ningún detalle

Ya no quiero pensar, ni disimular, ni hablar
Aunque sea inevitable, las horas no vuelven
Se quedan sin espacio, sin lugar, la mente no puede
y mis ganas de hacer... quedan lejos del vacío

Este sentimiento tan absurdo de sentirme atrapado
finalmente cobró por su cuenta y se proclamó razonable

Pero... ¿en qué momento pasó?
¿Cómo? ¿Por qué?

Perdí los ojos, la luz se los llevó...
...o será que es tanto el tiempo que cerrados...
...cerrados permanecen, y solo abren una vez

Perdí mis manos, o no las perdí...
...pero si las perdí, porque de tanto sentir
las sensaciones no volvieron a ser las mismas

Perdí mi corazón, lo perdí
Y sé quién lo tiene, no fue necesario el permiso

Qué importa, nunca antes él había conocido algo así
Que sienta lo que es de verdad, lo que es real

Ahora, soy solo yo

Yo, y esa parte que me hace sentir tan incompleto
tan imperfecto, tan solo, tan miserable

Me han quitado el sueño

Me quiero salir de esta inundación
La corriente es muy fuerte, y yo solo soy un pedazo de carne
No puedo nadar, aunque quiera

Y en plena confusión, ella está ahí
Siempre está ahí, como aire, como agua
y no la puedo evitar

Porque ella sabe lo que quiere
y yo...

...yo también



Da igual si lleno una biblioteca con estas palabras, siempre tan incoherentes.

En realidad, es más simple de lo que parece.

Tengo motivos para creer, y eso me hace muy feliz.

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